kintsukuroi

Kinstsukuroi: Esta palabra casi impronunciable para nosotros es una técnica japonesa que lleva instalada en el país asiático desde el siglo XV. Y hoy en día se ha expandido tanto este concepto que ha llegado al mundo occidental para intentar romper nuestros esquemas.

Siguiendo la estela del wabi sabi, que unía la imperfección con la belleza, la técnica del Kinstukuroi se basa en la reparación de los desperfectos de cualquier objeto, por muy rotos o desgastados que estén.

¿Qué es el Kintsukuroi o Kintsugi?

La técnica del Kintsukuroi, que también se conoce como Kintsugi, consiste en embellecer y reparar todas las imperfecciones que pueda tener un objeto con la utilización de laca de oro.

En nuestra sociedad occidental basada en el capitalismo y el consumismo, muchas veces ni siquiera pensamos en reconstruir los objetos dañados. En cuanto se nos rompe, desgasta o pierde algo de luz algún elemento de nuestra casa, lo reponemos con otro nuevo.

El Kintsukuroi, en este sentido, es un recordatorio de que el arte se esconde en las pequeñas imperfecciones y grietas que presentan los objetos cotidianos de nuestro día a día.

¿De dónde viene el Kintsukuroi?

La historia del Kintsukuroi se remonta hasta hace aproximadamente seis siglos, que se dice pronto. Cuenta la leyenda que el shogun Ahikaga Yoshimasa mandó arreglar a China una taza de su juego de té, que estaba rota y filtraba todo el agua. Sin embargo, se la enviaron con unas grapas que no acabaron de agradar a Yoshimasa y ordenó a los artesanos japoneses arreglar el destrozo.

Fue entonces cuando estos artesanos decidieron aplicar laca de oro sobre las grietas, que hacían que durase más este arreglo, a la vez que lo embellecen con este metal tan valioso.

Quizás hayas visto alguna vez tazas de cerámica de estilo japonés con unas rayas pintadas en oro, se trata de esta técnica de Kintsugi, en la que se ha reparado un defecto poniéndole oro encima.

Quizás antes de ser reparadas se trataba de platos o tazas muy comunes que no tenían nada de especial, pero al aplicar este barniz dorado en sus pequeños errores acaba siendo una pieza mucho más especial y valiosa.

De hecho, la técnica de aplicar barniz de oro sobre las roturas es bastante lenta, ya que se puede tardar incluso semanas en secarse. Por eso, entre una taza reparada con Kintsugi y otra totalmente nueva, la más cotizada será la reparada.

Kintsugi, un estilo muy emocional

Todo este arte de resaltar las imperfecciones para dar un toque auténtico y real a los objetos, también se extrapola al plano más emocional.

Los japoneses siempre han sabido unir la decoración de un espacio con las emociones humanas, además de dar una gran importancia a la naturaleza. El Kintsugi también es una referencia a nuestras heridas emocionales, que no deben ser tapadas e ignoradas si no que se deben curar e incluso embellecer ‘con oro’, ya que eso nos hará más fuertes y resistentes. Es una manera más de aceptar nuestros fallos, conocer nuestras heridas y ponerle solución aumentando nuestra autoestima.

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